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e llena de alegría poder escribirles desde este espacio para compartir todo lo que está ocurriendo en nuestra universidad. Lo hago porque estoy convencido de que ser parte de la Universidad Albizu hoy significa sumarse a una misión profundamente humana y transformadora. Este año hemos abrazado con fuerza nuestro compromiso de servir a tres sectores que necesitan de nosotros más que nunca: los adultos mayores, los niños y las mujeres en situación de riesgo.

Sabemos que muchos de nuestros ancianos viven en soledad y no podemos permitir que se sientan olvidados. Por eso, en alianza con la Fundación Triple-S, hemos llegado hasta comunidades rurales para ofrecer apoyo y acompañamiento. Además, gracias a la Fundación Carvajal, en nuestro Recinto de Mayagüez contaremos con una clínica dedicada especialmente a atender sus necesidades.

Con los niños y adolescentes hemos reafirmado un compromiso muy especial. A través de Casa Albizu y en colaboración con el gobierno de Puerto Rico, hemos asegurado la continuidad de los servicios de evaluación y psicoterapia para menores que han sido víctimas de abuso sexual. Se trata de una labor sensible y vital que nos recuerda la importancia de proteger la niñez y apoyar a las familias en momentos tan difíciles.

También hemos reforzado nuestros esfuerzos en apoyo a las mujeres que sufren violencia de género. En nuestras clínicas comunitarias en San Juan, hemos integrado estudiantes con preparación especializada en este tema para que las sobrevivientes reciban la ayuda de profesionales capacitados y empáticos. Con nuestra clínica móvil, seguimos llegando a distintos rincones del país para ofrecer servicios de salud mental y de terapia del habla. Allí donde exista una necesidad, queremos que la Albizu esté presente.

Nuestro compromiso con la comunidad no se detiene en Puerto Rico. La visión del doctor Carlos Albizu Miranda siempre fue expansiva y hoy tenemos la satisfacción de ver esa idea hacerse realidad. Recientemente, estudiantes de la República Dominicana se graduaron de la Maestría en Autismo y Neurociencias, fruto de una colaboración internacional que nos llena de orgullo. Asimismo, celebramos en Puerto Rico el 40to Congreso Interamericano de Psicología, donde profesionales de 36 países se reunieron para explorar nuevas formas de enfrentar los retos sociales, ambientales y humanos de la psicología. Fue un encuentro histórico que fortaleció redes de apoyo y abrió nuevas oportunidades de aprendizaje y cooperación.

A nuestros estudiantes, los que recién comienzan y los que regresan, quiero hablarles de manera especial. Sabemos que la sociedad enfrenta desafíos. Frente a todo esto, nunca olviden su llamado. Como psicólogos, terapeutas, patólogos del habla o futuros profesionales de la salud mental, su misión es asegurar que todas las personas sean escuchadas y acompañadas. A nuestros egresados, los queremos de vuelta en la Albizu para mantener vivo ese llamado y unir talentos y voluntades en esta misión. 

No permitan que nada los distraiga de esa vocación. Nosotros, como institución, estaremos aquí para apoyarlos y guiarlos. Porque continuar la obra del doctor Albizu significa, como nuestro fundador decía, que “más allá del saber está el amor”. Es ante todo trabajar con amor y desde el amor. 

El mundo necesita a la Albizu. El mundo los necesita a ustedes. Y juntos, estoy seguro, seguiremos construyendo un futuro lleno de esperanza.

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