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a historia de la Universidad Albizu, que este año conmemora su 60 aniversario, es una de persistencia institucional, convicción y compromiso colectivo. Así la recuerda la doctora Ruth C. Prevor. Psicóloga clínica, egresada del programa doctoral en San Juan y miembro de la Junta de Síndicos de la institución por más de tres décadas, Prevor conoció a la universidad en años en los que su continuidad era incierta.

Dr. Ruth C. Prevor, psicóloga clínica, egresada del programa doctoral en San Juan y miembro de la Junta de Síndicos de la institución.

“Si algo Albizu fue, era ambicioso”, recuerda la doctora Prevor sobre el fundador de la institución, el doctor Carlos Albizu. Ella fue testigo de su trabajo en los años en que la universidad apenas comenzaba a sostenerse y conoció de primera mano las dificultades que tuvo que superar. “Fue por la insistencia y la convicción del doctor Carlos Albizu y algunas de las personas que lo acompañaron en ese viaje que esta institución sobrevivió.”

Fundada en 1966 como el Instituto Psicológico de Puerto Rico y convertida en 1971 en el Centro Caribeño de Estudios Postgraduados, la Universidad Albizu ha evolucionado hasta convertirse en una institución multicampus. Con sedes en Puerto Rico y Florida, hoy ofrece una variedad de programas subgraduados y graduados en psicología, ciencias del comportamiento, patología del habla y campos relacionados. Pero no siempre fue así. En la década de 1980, cuando la doctora Prevor cursó sus estudios de posgrado, la estructura de la Albizu todavía estaba en formación. Aun así, coexistía con un alto nivel académico e intelectual y el compromiso firme de su fundador y del profesorado.

«Si algo Albizu fue, era ambicioso»

La decisión de la doctora Prevor de continuar sus estudios graduados en la institución también fue una apuesta personal. “La forma de enseñar la psicología apelaba a lo que yo estaba buscando. Los profesores eran de primera y muy dedicados a lo que estaban haciendo y a la misión del doctor Albizu.” A la calidad de la enseñanza se sumaba un claro compromiso con el servicio y con una formación culturalmente pertinente. “La psicología es servicio; es servicio a la salud mental. Y si tú vas a dar un servicio que va a ser efectivo a una población, tienes que entender las necesidades de esa población”, explica la doctora Prevor. “No puedes aplicarles unos esquemas mentales que son de otra población y de otra cultura.”

Dr.Maribel Del Rio-Roberts, psicóloga licenciada, egresada del recinto de Miami de la Albizu y actual presidenta de la Junta de Síndicos.

Ese énfasis también aparece en el testimonio de la doctora Maribel Del Rio-Roberts, psicóloga licenciada, egresada del recinto de Miami de la Albizu y actual presidenta de la Junta de Síndicos. Al revisitar sus años como estudiante de posgrado a principios de la década de 2000, recuerda un ambiente marcado por la cercanía, el sentido de propósito y una formación profesional sólida con sensibilidad cultural. “La Albizu tenía una cercanía muy particular. De verdad conocías a tus profesores y ellos te conocían por tu nombre. No te veían solo como estudiante, sino también como un futuro colega.” También recuerda “un sentido de propósito compartido, enfocado en servir a comunidades subrepresentadas y multiculturales” y dice que, al graduarse en 2007, sintió que había salido “no solo con un grado, sino con una identidad profesional”, una identidad arraigada en un sentido de comunidad y responsabilidad social.

A esa formación centrada en la misión institucional, la universidad incorporó desde temprano la práctica clínica como parte esencial de la preparación académica. Ese modelo, hoy ampliamente reconocido como una fortaleza institucional, ha sido clave en la formación de generaciones de profesionales de la salud mental. A lo largo de estas seis décadas, la Albizu ha formado egresados que hoy contribuyen a los sistemas de salud, educación y servicios humanos en múltiples contextos.

«La psicología es servicio; es servicio a la salud mental.»

Para la doctora Del Rio-Roberts, esa preparación se hizo especialmente tangible durante su propia formación clínica. Aunque creció hablando español en su casa, toda su formación académica había sido en inglés. Uno de sus primeros pacientes en el Goodman Center, la clínica del recinto de Miami, fue un cliente que hablaba completamente en español, una experiencia que recuerda como inquietante al principio. “Recuerdo que entré en pánico porque sentía que no sabía si mi español era lo suficientemente bueno.” Con el tiempo, sin embargo, esas experiencias se volvieron fundamentales. Señala que trabajar con clientes hispanohablantes realmente le dio las destrezas que más adelante le abrieron oportunidades en internados, entrenamiento posdoctoral y servicio profesional, y que, finalmente, le permitieron servir como recurso para la comunidad hispanohablante.

Para la doctora Prevor, el crecimiento y la reputación de la Albizu no son el resultado del esfuerzo de una sola persona, sino de aportaciones acumuladas a lo largo del tiempo. “Ha sido un crecimiento con mucha aportación de talento por parte de muchas personas, no solo de educadores, sino también de administradores, donantes y personas que han visto el valor que tiene la institución para la comunidad. Así que ha sido un esfuerzo en conjunto”. La gobernanza actual de la universidad refleja ese esfuerzo colectivo, con profesionales de distintos campos que aportan conocimiento y liderazgo para sostener y expandir la misión institucional.

El vínculo entre la formación profesional y el servicio institucional también está presente en la trayectoria de la doctora Del Rio-Roberts. Egresada del recinto de Miami y ahora en su octavo año de servicio en la Junta de Síndicos, nunca imaginó que su vida profesional incluiría, con el tiempo, una posición de gobernanza institucional. “Que me consideren para liderar y servir en una posición de liderazgo es algo que me llena de mucha humildad y lo agradezco profundamente”, afirma. Su perspectiva como presidenta de la junta también le permite tener una visión clara del desarrollo de la Albizu a lo largo del tiempo. Desde sus años como estudiante, ha visto un crecimiento notable en la oferta académica, la infraestructura física y los recursos de investigación y adiestramiento de la Universidad. Aun así, dice que la institución se ha mantenido fiel a su misión.

«Ha sido un crecimiento con mucha aportación de talento por parte de muchas personas»

En este contexto, el aniversario número 60 de la Albizu no es solo una conmemoración. También plantea la pregunta de cómo escalar la presencia de la universidad en la comunidad y avanzar en su misión ante tantos retos. La doctora Del Rio-Roberts habla de una visión centrada en la “innovación y la expansión”, con especial atención a cómo la Albizu puede ampliar su alcance, operar con mayor eficiencia y seguir extendiendo su impacto en América Latina, el Caribe y Estados Unidos continentales. Al mismo tiempo, alude a una crisis de salud creciente y a la exigencia de seguir formando “suficientes profesionales capacitados y culturalmente sensibles para atender esas necesidades.”

La edición 2026 de la Carrera 5K por la Salud Mental de la Albizu será parte de la celebración de aniversario de la institución.

La Universidad Albizu conmemorará su 60 aniversario con una agenda abarcadora diseñada para capitalizar momentos claves a lo largo del año académico y crear espacios de encuentro que reflejen la trayectoria de la institución y su proyección hacia el futuro. La celebración se extenderá de agosto de 2026 a marzo de 2027, con el propósito de involucrar a estudiantes, egresados, facultad, aliados y colaboradores. Como parte de esa agenda, la Universidad trabaja en una exposición sobre su historia institucional, así como en un catálogo digital que documente hitos, aportaciones y momentos decisivos de estas seis décadas. Eventos ya establecidos, como la Carrera 5K por la Salud Mental de la Albizu, también se integrarán como plataformas para ampliar el alcance de la conmemoración.

«Comprométete a que vas a ser el mejor»

Con esta celebración en el horizonte, la doctora Prevor recuerda, además, una lección del doctor Albizu que sigue orientando su mirada profesional décadas después: “En una clase a la que yo asistí, dijo: ‘¿Cuál es la meta de nosotros?’ No importa lo que uno decida hacer en la vida, si tú quieres hacer piragua, comprométete a que vas a ser el mejor piragüero. Así que si van a ser psicólogos, sean buenos psicólogos.’” En esa filosofía, sencilla y directa, reside una parte esencial del legado que hoy celebra la Universidad Albizu: una institución que, desde sus inicios, ha insistido en la excelencia, el servicio y un sentido de responsabilidad que perdura a través de generaciones.

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